Archivos en formato PDF para visualizarlos debe poseer Acrobat Reader, si no lo tiene puede descargarlo desde aquí

Contacto
Camara de comercio
02625 422411




Fuente CORPWATCH.

Los secretos sucios de BARRICK

INTRODUCCIÓN

Este informe, perfil de Barrick Gold, la mayor empresa minera aurífera del mundo, es una ilustración de los problemas que causa en la actualidad la industria del oro. En estas páginas, se presentan numerosos ejemplos donde los intereses de Barrick y los intereses de las comunidades en cuyo interior la empresa realiza sus explotaciones, van unos en contra de otros frontalmente. Desde evitar toda responsabilidad por
la destructiva herencia ambiental que dejan sus proyectos o aliarse a políticos corruptos, hasta recurrir a la policía para que reprima con violencia (y que a veces mate) a los críticos de la actividad minera, el poder de Barrick en estas luchas
configura un caso que exige intervención urgente.


Entre los grupos comunitarios que luchan contra Barrick se cuentan desde autoridades gubernamentales y tribales locales hasta asambleas de madres contra la minería y otros grupos de base que atraen miles de adherentes. La valerosa
entrega de estos activistas a su obra es asimismo peligrosa y agotadora, y sirve para ilustrar la realidad concreta de Barrick y otras empresas similares. No hace falta decir que esta perspectiva sobre la minería, que tan escasa resonancia tiene,
no presagia nada bueno para la industria en su totalidad, ya que procede de quienes se hallan afectados de cerca por sus explotaciones.


Este informe sirve además para ilustrar que estas cuestiones no son casos aislados de abuso, sino parte de un sistema en el marco del cual estos abusos son inevitables. Canadá, donde Barrick tiene su sede central, alberga a más del 60 por ciento de las empresas mineras del mundo, que realizan explotaciones en todo el planeta. Pese a estar a la cabeza de esta industria, Canadá no ha tomado la delantera en mediar ni en responsabilizarse de la conducta de sus empresas en el extranjero.


A causa de esta negligencia, Canadá ha recibido críticas de todo el mundo, primero de organizaciones ambientalistas, religiosas y de derechos humanos, y ahora cada vez más de instituciones internacionales como las Naciones Unidas.
Hasta el propio gobierno canadiense ha comenzado a reconocer las duras realidades que trae aparejadas la presencia en el extranjero de su industria minera, que se caracteriza por la destrucción del medio ambiente, la corrupción política, las
luchas comunitarias, los abusos contra los derechos humanos y el consumo de cantidades enormes de agua.
2006 marcó el año del primer foro Mesas Redondas Nacionales sobre la Responsabilidad Social Empresaria (CSR) y la Industria Extractiva Canadiense en Países en Desarrollo, un foro que se organizó en reacción a un informe del año
2005 del Comité Permanente de Asuntos Exteriores del Parlamento de Canadá. Dicho informe admitía que Canadá no cuenta con leyes que garanticen que las empresas mineras canadienses “se adecuen a los criterios de derechos humanos,
incluyendo los derechos de los trabajadores y de los pueblos indígenas”. Pero, pese a la abrumadora evidencia de que la autorregulación y las medidas voluntarias adoptadas por las empresas mineras no son suficientes para garantizar estos
derechos, la búsqueda de un marco legal vinculante para garantizarlos es un compromiso pendiente del gobierno canadiense.


Esperamos que esta amplia recopilación de estudios de casos donde se analizan las explotaciones de Barrick en todo el mundo sirvan para desenmascarar los numerosos abusos cometidos por esta industria, a la vez que apoyen las luchas comunitarias contra esta empresa que se llevan a cabo en todo el planeta.

EL AGUA VALE MÁS QUE EL ORO

El agotamiento del agua es una de las principales consecuencias negativas de la minería aurífera, como lo demuestran los estudios de los casos del Lago Cowal,
Pascua Lama y los Shoshones occidentales.


La gran cantidad de agua que se requiere para llevar adelante una explotación
minera agrava el impacto de la misma en las comunidades locales, muchas de las
cuales ya están experimentando sequías.


El consumo diario de agua en la mina de Barrick en el Lago Cowal supera al
de todo el distrito de Lismore (Lismore, con una población de casi 30.000 habitantes, es un centro regional de capital importancia en la zona Northern Rivers
del estado). Desde que la mina inició sus explotaciones, el nivel del agua en sus
inmediaciones disminuyó de 20 metros a 50 metros bajo el nivel del suelo. La
mina tiene permiso para usar hasta 3.650 millones de litros de agua por año durante
los próximos 13 años y probablemente superará esa cifra. Mientras tanto,
la región que rodea al yacimiento soporta ya su octavo año de sequía.


En su mina de Pascua Lama, Barrick está perturbando 25,5 hectáreas de
tres glaciares2 y ha pedido que se caven túneles por debajo de los glaciares. La exploración y la fase de cateo (1990’s) ya han sido vinculadas al agotamiento de los
glaciares.3 Barrick intentó culpar del derretimiento al calentamiento global, pero
esas afi rmaciones fueron completamente refutadas.


Además del derretimiento de los glaciares en gran escala, Barrick propone extraer
agua adicional en Chile para hacer funcionar su mina y sus fábricas. El requisito
estimado es de hasta 42 litros por segundo que se tomarían de los ríos Estrecho
y Toro.

LA RESERVA NATURAL DE SAN GUILLERMO:
¿MINERÍA AURÍFERA EN UNA RESERVA DE BIOSFERA QUE ES PATRIMONIO MUNDIAL?

La primera Reserva Mundial de Biosfera de la Argentina es la Reserva Natural de San Guillermo, situada en lo alto de la cordillera de los Andes en la provincia de San Juan, de la región noroeste, y a la cual le otorgó protección legal la UNESCO
(Organización Científi ca, Educativa y Cultural de las Naciones Unidas) en 1980.9 Las 900.000 hectáreas de la reserva proporcionan servicios ecológicos cruciales para toda la biorregión de la estepa surandina: Proporciona hábitat y lugares de apareamiento para cientos de especies animales, como el fl amenco andino, las vicuñas, el guanaco y el ñandú; allí habitan muchas especies vegetales importantes y únicas; la Reserva regula los patrones climáticos biorregionales, y lo más importante es que allí nacen las aguas que bajan a una región inmensa y más extensa
de Argentina y Chile.


Los glaciares enclavados en sus cumbres más altas son el corazón de San Guillermo. Estos glaciares, algunos de un blanco radiante, otros subterráneos e invisibles, regulan el escurrimiento que forma los ríos Cura y Jáchal, el único suministro de riego y agua potable que reciben los delicados cultivos del desierto en el norte
de San Juan. Estas mismas “fábricas de agua” que son los glaciares también suministran y regulan las aguas que fl uyen hacia el oeste hasta el Pacífi co a través de Chile por el fértil Valle Huasco. Los suministros de agua producidos y regulados en el interior de la Reserva de San Guillermo son esenciales para la vida de los sistemas
ecológicos y sociales que se hallan aguas abajo.


En 1989, al corazón mismo de la Reserva Natural Mundial de San Guillermo se lo “recortó” de la reserva de la UNESCO. En una sesión nocturna de la legislatura de San Juan, legisladores provinciales corruptos redactaron en secreto un proyecto
de ley (N��5959/89) que “desafectaba” de la protección de la UNESCO una franja de unas 17.000 hectáreas, tierras que ya habían sido cateadas para minería y luego serían transferidas a la empresa Barrick Gold para sus proyectos de Veladero-Pascua
Lama. 10


El cambio en la ley no fue anunciado al público, ni a la provincia, ni siquiera a la UNESCO hasta diez años más tarde, en 1999, luego que se completaron los mapeos y las exploraciones iniciales. Durante estos años, los derechos de las tierras fueron comprados por sumas irrisorias, en forma oculta y a menudo ilegal, por funcionarios locales con aceitadas vinculaciones, quienes a cambio de una buena tajada entregaron a sola firma los títulos de las tierras fi scales a los subsidiarios de Barrick Gold. 12 En muchos casos compraron la tierra a pueblos indígenas empobrecidos. 13
Esta “desafectación” de 1989 es ahora el fundamento “legal” de las explotaciones mineras a cielo abierto que Barrick posee entre los glaciares de la Reserva Mundial de Hombre y Biosfera de la UNESCO en San Guillermo.14 Las autoridades rovinciales
hicieron oídos sordos a las protestas de la comunidad local y nacional, de los grupos ambientalistas y de la UNESCO.

Además la UNESCO alega no tener poder alguno para hacer cumplir el respeto por los límites de esta biosfera que hoy se encuentra en grave peligro.

PELIGRO: LUCHAR CONTRA BARRICK PONE EN RIESGO LA VIDA

El 11 de abril de 2007 Marvin González Castillo, un joven de 19 años, fue asesinado de dos balazos en el torso. Según informes comunitarios, fue víctima de la represión policial contra las protestasorganizadas por las organizaciones sociales y ecologistas, como también por el gobierno local de Ancash, para reclamar la anulación de los contratos con las empresas mineras Barrick Gold y Antamina. La policía intervino durante el corte de rutas.
También detuvo a treinta manifestantes, la mayoría de ellos obreros de la construcción. Una mujer murió de un ataque al corazón luego de que la policía arrojó gases lacrimógenos contra los manifestantes. Esta protesta formó parte de una huelga regional de 48 horas, que fue parte a su vez de una serie de acciones coordinadas que incluyeron una marcha de miles de manifestantes a través de toda la región de Ancash.
Dos días antes del asesinato de Castillo, el primer día de las acciones, un grupo proveniente de las comunidades de Shecta y Santiago Antúnez de Manolo atacó a manifestantes pacíficos que protestaban contra la continuación de la explotación de Barrick en la región montañosa de Condorwain. Recibían apoyo de miembros de la Policía Nacional y de obreros de la empresa minera Misquichilca, de Barrick. La confrontación entre miembros de la comunidad dejó un saldo de siete heridos, entre ellos el presidente de la comunidad campesina de Cruz Pampa y autoridades comunitarias de otras aldeas cercanas a
Condorwain.
Otro grupo de residentes de Huaraz se reunió en el centro de la ciudad para marchar contra las actividades mineras en diferentes localidades por toda la región de Ancash.

PROLONGADA INDIGNACIÓN CONTRA BARRICK
Esta no es la primera vez que mueren personas en una confrontación con la policía en una manifestación antiminera. El 5 de mayo de 2006, Joel Martel Castromonte, un estudiante de agronomía de 25 años y Guillermo Tolentino Abat, un minero de 42 años, fueron asesinados a tiros por la policía. Fueron víctimas de la violencia que comenzó cuando cientos de integrantes de la comunidad se reunieron en Huallapampa para reclamar a Barrick Gold un aumento salarial. Ante la negativa de las autoridades de Barrick a aumentar los salarios, integrantes de la comunidad
bloquearon con rocas y troncos las rutas de acceso a las minas. Barrick llamó a la policía, que respondió con bombas de gas lacrimógeno, y los manifestantes contestaron con pedradas.
Según el vocero de la policía, la empresa minera empleó a 30 agentes de policía en su fuerza de seguridad. 30 Barrick suspendió las explotaciones hasta el día en que se restableció la seguridad, pero no sin que antes hubiera muertos y heridos. Al día siguiente protestaron miles de campesinos de las 18 comunidades en los tramos superiores de las montañas Sechta donde Barrick explota la mina de oro Pierina. Exigieron investigaciones de las muertes y justicia.
Un año atrás en la misma zona, la policía antidisturbios se había enfrentado a miles de manifestantes que protestaban contra una decisión de la corte que eximía a Barrick del pago de $141 millones en impuestos. Según las autoridades, la policía empleó gases lacrimógenos para dispersar a los campesinos, maestros y trabajadores municipales en huelga que se habían reunido en la ruta de montaña que conduce a la mina Pierina de Barrick en la región de Ancash.
Según declaró a Reuters el funcionario municipal Pelayo Luciano, veinte personas resultaron heridas en los enfrentamientos, incluidos dos ofi ciales de policía; y Lombardo Mautino, el intendente de Ancash, fue alcanzado por una bala de goma.

LA VIDA Y EL SUSTENTO DE LA VIDA EN TANZANIA Y PAPUA NUEVA GUINEA

Los abusos contra los derechos humanos ya no son obra exclusiva de los gobiernos represores, ya que las empresas los cometen cada vez más. A fines de 2005, el Comité Permanente de Asuntos Exteriores del Parlamento del Canadá lamentó que “Canadá no tenga todavía leyes que garanticen que las actividades de las empresas mineras en los países en desarrollo se adecuen a los criterios de derechos humanos, incluyendo los derechos de los trabajadores y de los pueblos aborígenes”. A Barrick se la vinculó con una serie de estos abusos, incluidas las evacuaciones forzadas de pobladores y de mineros en pequeña escala, los asesinatos denunciados de críticos de la minería en sus minas de Bulyanhulu y Mara del Norte en Tanzania, y el homicidio de mineros artesanales a manos del personal de seguridad en Papua, Nueva Guinea. También ocurrieron muchos enfrentamientos violentos entre la policía y los activistas que se oponían a las explotaciones mineras de Barrick en Perú, Chile y Argentina.
Algunos de los abusos en la mina de Bulyanhulu ocurrieron antes de que Barrick tomara posesión de la misma. En agosto de 1996, la empresa Sutton Resources Ltd, que tiene su sede central en Canadá, evacuó entre 30.000 y 250.000 mineros de su explotación en Tanzania y resuntamente mató a más de 50 mineros sepultándolos vivos con una topadora, según el abogado ambientalista tanzano Tundu Lissu. 20 Barrick compró esta mina tres años más tarde y no hizo nada por hacer justicia a los perpetradores ni por compensar a las familias de las víctimas.
Luego de las evacuaciones en masa, según Lissu, cientos de aldeanos, incluso autoridades comunitarias y personas destacadas de la comunidad, fueron blancos de arrestos ilegales, causas penales y largas condenas en prisión.
Las denuncias de Lissu hallaron apoyo en una misión independiente esclarecedora de hechos que incluye a representantes de MiningWatch Canadá, Amigos de la Tierra EE UU, la ONG holandesa Both Ends, y a un periodista canadiense. Luego de visitar Tanzania en marzo de 2002, el grupo llegó a la conclusión de que “la intensidad y seriedad en el relato de los testimonios de las alegadas evacuaciones, la violencia y brutalidad de la policía y de las autoridades mineras, el grado de detalle, como también la disposición de los pobladores de Bulyanhulu a correr riesgos signifi cativos en su propia seguridad personal viniendo a hablar con nosotros, impresionó a los integrantes de la misión, lo mismo que la disposición de otros 250 que esperaron varias horas hasta que llegáramos a Bulyahulu. Los integrantes de la misión consideraron que estos factores otorgaban peso a la credibilidad de las denuncias.”
De modo similar, la mina North Mara de Barrick sufrió graves abusos contra los derechos humanos bajo su predecesor, la empresa canadiense Placer Dome. Lissu, que había sido encarcelado por activismo antiminero, afi rma que los operativos de seguridad en la mina North Mara han sido vinculados desde entonces a seis muertes violentas y que los homicidios son parte de una estrategia para acallar a los críticos de la minería.
CorpWatch contactó a Vince Borg de Barrick para pedir una respuesta a estas denuncias, que fueron formuladas en julio de 2006, pero Barrick aún no ha respondido.
En Papua Nueva Guinea, surgió la ATA (Akali Tange Association) en 2004 para ocuparse de los abusos contra los derechos humanos perpetrados por personal de seguridad de la mina Porgera. Según Jeffery Simpson, organizador de la ATA, 39 personas murieron y 2.000 resultaron heridas, algunas por las precarias condiciones de trabajo y otras en el caos resultante de las drásticas medidas de seguridad. Además otras 3.000 o 4.000 personas fueron encarceladas.
Gran parte del confl icto surge en torno a si la tradición local de minas artesanales se volvió ilegal bajo los acuerdos y contratos fi rmados por la mina aurífera de Porgera. ATA afi rma que ningún Ipili acordó renunciar a los derechos ancestrales.
La empresa contrató a un equipo de seguridad de 400 hombres, llamado Asset Protection Department (Departamento de Protección de Bienes) para vigilar las instalaciones. A lo largo de los años, lo que comenzó como un acuerdo cordial se convirtió en un confl icto armado en pequeña escala que ha causado cientos de heridos, a veces 40 ó 50 en un solo día, según el Ottawa Citizen.

EL SAGRADO CORAZÓN DE LA NACIÓN WIRADJURI

El lago australiano Cowal, “el sagrado corazón de la nación aborigen Wiradjuri” es el lago mediterráneo más extenso de Nueva Gales del Sur (NSW, por sus siglas en inglés). Humedal de valor nacional e internacional, el lago proporciona además el hábitat de muchas especies de aves y otros animales en peligro de extinción incluidas en la lista de la Convención sobre los Humedales (Convención de Ramsar).
Desde hace siete años, una campaña comunitaria viene atrayendo la atención pública sobre la importancia cultural y ecológica del Lago Cowal. Entre las organizaciones australianas que adhieren a la campaña se cuentan los dueños ancestrales Mooka y Kalara dentro de la nación Wiradjuri; el Centro de Información sobre Selvas Tropicales (Rainforest Information Center); la Red de Advocación por la Justicia Indígena (Indigenous Justice Advocacy Network); el Partido Verde de Nueva Gales del Sur; Amigos de la Tierra Australia; El Observatorio del Cianuro
(Cyanide Watch) de Peacebus, y la Coalición para Proteger el Lago Cowal, una alianza de más de 21 grupos australianos y 40 grupos internacionales.
EL LAGO
Lago efímero que se halla situado a 45 km al noroeste de Wyalong occidental en la llanura del Río Lachlan dentro de la cuenca del Murray-Darling, el Lago Cowal se llena en promedio siete de cada diez años, pero puede secarse durante muchos años, como ahora. Durante las grandes inundaciones, el lago se convierte en un mar mediterráneo, conectado al Río Lachlan, que es afl uente del Murrumbidgee y luego del Murray, el río más largo de Australia, hoy uno de los diez ríos más amenazados del mundo. El Lago Cowal fi gura en el Directorio de Humedales
Importantes de Australia y en la lista del Registro del Patrimonio Nacional.37
LA MINA
El proyecto aurífero Cowal cubre aproximadamente 26,5 km cuadrados de esta región ambientalmente frágil. En 1996, el gobierno de Nueva Gales del Sur rechazó por motivos ambientales una solicitud de North (WA) Ltd de extraer oro en Lago Cowal. Pero en febrero de 1999, pese a la constante preocupación expresada por los ambientalistas, un mes antes de las elecciones presidenciales y luego de una segunda comisión de investigación, el gobierno aprobó el proyecto de explotación minera. Río Tinto compró North en 2000 y luego vendió sus intereses del proyecto
aurífero Cowal a Homestake, empresa con sede central en los EE UU. En diciembre de 2001 Homestake se fusionó con Barrick Gold de Canadá.
El 27 de marzo de 2006, la mina, con una vida proyectada de sólo 13 años, inició su pleno funcionamiento. Un mes más tarde, Barrick extrajo el primer oro de la mina. Ahora, la empresa está excavando 108 millones de mena de baja a media ley obtenidas de una raja a cielo abierto que se encuentra dentro del nivel de las aguas altas en la orilla occidental del lago. La raja fi nal que se necesitará para extraer cerca de 2,7 millones de onzas de oro tendrá un kilómetro de largo, 825 metros de ancho y 325 metros de profundidad. La Coalición para Proteger el Lago Cowal estima que esta raja sería de un tamaño comparable al del mayor monolito de Australia, el Uluru (Ayers Rock).
PATRIMONIO CULTURAL
Las tierras ancestrales de los Wiradjuri cubren un tercio de la masa territorial de NSW. Los dueños ancestrales se oponen a la mina y acusan a Barrick y a sus predecesores de desatender sus demandas de protección de los objetos culturales. Barrick profanó suelo sagrado cuando abrió camino para la mina y tendió las tuberías de agua y una línea de transmisión de electricidad. La empresa además derribó miles de eucaliptos rojos que habían protegido de las inclemencias del tiempo a la gente del pueblo Wiradjuri durante cientos de años, y que conservaban marcas históricas de generaciones y generaciones.
Entre los objetos y lugares culturales Wiradjuri que han sido dañados o destruidos se cuentan decenas de miles de artefactos de piedra, antiguas zonas ceremoniales, árboles marcados y lugares tradicionales de campamento y confección de herramientas.
Los artefactos tienen significado individual, pero la colección completa de artefactos compromete la integridad del yacimiento y el sentido espiritual de todo el paisaje. Arqueólogos independientes han fechado algunos yacimiento locales Wiradjuri entre los 2.000 y 4.000 años de antigüedad: son contemporáneos de las pirámides egipcias. Considerando los antiguos orígenes del Lago Cowal, futuros trabajos arqueológicos revelarán sin duda un patrimonio muy anterior. Barrick informa que recolectó más de 10.000 artefactos de la zona de la mina, pero
se ha negado a dar detalles.
AGUA
El uso continuo en la mina de enormes cantidades de agua de napa y ahora del Río Lachlan afecta a las comunidades locales y a las fuentes de agua que ya están soportando el peor récord histórico de sequía en Nueva Gales del Sur. A Barrick se le dio permiso para perforar, bombear agua y extraer 17 millones de litros por día de fuentes subterráneas y hasta 3.650 millones de litros en cualquier año dado. 42 Una caída de 30 metros en el nivel de las aguas de napa en octubre del 2006 causó gran preocupación entre los propietarios de tierras por sus ganados y sus suministros domésticos. A fines de 2006 Barrick arregló con los irrigadores locales usar agua del Lachlan en vez de agua de las perforaciones. 43 Barrick está construyendo un dique local, pero este será inútil a menos que caigan abundantes lluvias.El 19 de abril, el Primer Ministro de Australia anunció que los irrigadores del Murray-Darling se quedan sin agua a menos que llueva dentro de los próximos dos meses. Ni Barrick ni el gobierno quieren revelar cuánta agua está llevándose la empresa entre napas y superficie sumando ambas clases de fuentes ni si seguirá su arreglo con los irrigadores.
CIANURO
En el Lago Cowal, Barrick procesa mena de muy baja ley, con residuos mínimos de oro. Para lixiviar el oro de la mena se requieren 6.613 toneladas [6.000 toneladas métricas] por año de cianuro y otras sustancias químicas peligrosas. Los abundantes desechos de este proceso fluyen a rajas a cielo abierto separadas del lago por una pared de tierra o “bund”. Las colas mineras se almacenan dentro de la llanura de inundación en diques no alineados a 3 km y medio del lago. Los dos diques de colas, que contienen sustancias químicas de alta toxicidad, son un hábitat tentador para las aves migratorias. Otro peligro surge de transportar el venenoso cianuro. Cada año, hasta 6.090 toneladas métricas de cianuro recorren 1.600 km hasta el Lago Cowal desde la planta de Orica en Gladstone, Queenland. El cianuro se transporta hasta el lago Cowal en camiones y trenes que pasan por sobre 20 ríos, cruzan 10 parques nacionales y atraviesan 200 pueblos y ciudades. La ruta cruza zonas densamente pobladas de la mayor ciudad de Australia, Sydney, y las Blue Mountains que son patrimonio mundial.
Un accidente ferroviario en un paso a nivel en Condobolin (NSW) en 1992, causó dos muertos y derramó por el suelo 40 toneladas de bolitas de cianuro.

MINA DE ORO TRANSFORMA ISLA DEL PACIFICO

El pueblo Ipili de Papua Nueva Guinea tuvo la desgracia, no la suerte, de vivir sobre un montón de oro. Cuando las empresas mineras llegaron a la región y quisieron hacer un arreglo para iniciar una mina de oro, los lugareños pensaron que podrían llegar a un acuerdo que les garantizara benefi cios a partir de todos los réditos que se obtendrían. Desafortunadamente, la realidad los defraudó.
Arreglo histórico Al acuerdo alcanzado entre los lugareños y la empresa se lo saludó como un arreglo histórico y sin precedentes, ya que hasta entonces los propietarios de tierras raramente o nunca se habían visto implicados en las negociaciones. Porgera Joint Venture (PJV), el ente creado por Placer Dome para administrar la mina, les pagaría a los porgeranos a través del gobierno de PNG por el uso de su tierra, pagaría dividendos a las familias de los dueños originarios basándose en cuánto oro se extrajera, y construiría una escuela y otros edifi cios para la ciudad. Erosión del paisaje Desde el principio, sin embargo, hubo denuncias de fraude. La gente denunció que los fi rmantes de los contratos eran analfabetos en aquel momento, y que se les dio alcohol durante las negociaciones. Las cosas empeoraron a comienzos de los 1990, cuando se agotaron las vetas de mena más accesibles. Fue entonces que la empresa empezó a practicar minería a cielo abierto, inició la
voladura de los cerros, el uso de cianuro para lixiviar el oro y las sustancias tóxicas de los escombros, y empezó a arrojar desechos tóxicos a los ríos y arroyos del lugar. De hecho, mientras que en el año 2000 la mina Porgera producía 6,6 toneladas de desperdicios por onza de oro producida, en 2006 esa cifra fue de hasta 97,6 toneladas de desperdicios por onza de oro aproximadamente.
Aunque PJV les pagó a los aldeanos para que reubicaran sus nuevos hogares en los cerros por encima del valle devastado, las casas comenzaron a hundirse en la tierra o a deslizarse lentamente cuesta abajo a medida que la escoria de la mina erosionaba el paisaje. Con el paso del tiempo, los aldeanos comenzaron a medir la diferencia de sus humildes casillas de chapa con el paisaje devastado y la riqueza extraída por la empresa minera.
Los aldeanos dependían cada vez más de la mina para su sustento, tanto a través de salarios como de concesiones. Muchos de ellos, según un artículo publicado en el Ottawa Citizen, están ahora “golpeados por el impacto de un arreglo donde canjearon tierra por dinero, arreglo que trastornó sus tradiciones y convirtió su hogar ancestral en un paisaje industrial desértico y patrullado por guardias y policías”.
Entre 8 y 39 personas murieron en luchas entre el personal de seguridad de la empresa y los mineros artesanales (Placer Gold admitió ocho muertes54, mientras que la ATA lleva a 39 el número de muertos por la minería55). Los hombres a cargo de la seguridad de la empresa están acusados de golpizas y violaciones contra aldeanos y aldeanas. Muchos buscan oro en la mina y sus alrededores, a medida que esta crece cada vez más, y hubo una explosión demográfi ca local, con confl ictos violentos surgidos de la lucha por acceder a la preciosa mena dorada.
En el pasado, cada vez que los aspirantes a recolectores de de oro se acercaban a la propiedad de la empresa, los guardias disparaban contra ellos, según la ATA (Akali Tange Association), organismo de lucha por los derechos humanos en esa zona.
La creciente desigualdad y los cambios en las estructuras sociales exacerbaron la insatisfacción entre la empresa minera y los lugareños.
Los nuevos recién llegados que buscan trabajo en la mina constituyen el 40 por ciento de los 10.000 habitantes en la zona de infl uencia de Porgera, y parientes de las familias terratenientes han comenzado a exigir una parte de la compensación monetaria que les fue otorgada a sus cosanguíneos. Este fenómeno es perfectamente normal entre los Papuas de Nueva Guinea que comparten cualquier suerte o fortuna, buena o mala, con su tribu y su familia extensa. Siguiendo la costumbre tradicional, un grupo de ancianos autorizados emitió juicio otorgando dinero en efectivo a las partes perjudicadas para que lo repartieran entre sus familiares.
Obreros organizados Stanley Kaka, ex operario minero y sindicalista, encarna la historia viva de la región de Porgera. De niño en los años 1970, él y los otros varones de la aldea dormían en los chinchorros alineados contra las paredes en el interior de la casa ritual. En las proximidades había un edifi cio similar para las mujeres y los niños. “Nos quedábamos despiertos hasta tarde”, recuerda, “contándonos historias, charlando. Por la mañana nos reuníamos con nuestras familias y nos íbamos a trabajar a las huertas. Todos usaban taparrabos de matas y cazaban con arcos y flechas. Y ahora hemos pasado de la edad de piedra a la era informática en una sola generación.”
En 1989 Kaka se mudó a Porgera proveniente de una aldea cercana y comenzó a trabajar en la mina. Notó de inmediato el trato injusto que recibían los empleados. La gente trabajaba largas horas por salarios magros y se exponía a sustancias químicas tóxicas, cuenta. Él y otros operarios formaron la Unión Sindical de Obreros de Porgera con Kaka como su primer presidente. El sindicato obtuvo pagos por horas extra, viáticos para obreros que venían de aldeas distantes, y pago especial por riesgos de trabajo a los operarios que trabajaban en los peligrosos túneles bajo los cerros de Portera.
Fue durante una de estas acciones de la Unión Sindical, una “sentada de protesta” dentro de un túnel, que personal de seguridad de la empresa se enfrentó contra los mineros y los obreros furiosos destruyeron una máquina excavadora. Los capataces mineros culparon a Kaka de iniciar el conflicto y lo despidieron.
“Esta es mi tierra” “Le dije a la empresa que yo me quedaré aquí hasta que ustedes se vayan de este lugar. Esta es mi tierra”, dijo. Se ha pasado los últimos 16 años “no dirigiendo, sino aconsejando a la generación joven, a los jóvenes que vienen y dicen que esto no está bien.
Deberíamos al menos obtener el máximo beneficio de nuestros recursos que la empresa nos quita”.
Porgera es una aldea que tiene una de las minas de oro más grandes del mundo y ninguna calle pavimentada. Mientras los helicópteros se llevan la riqueza por sobre sus cabezas, grupos de trabajo de jóvenes armados de picos y con overoles color naranja llenos de barro meten cascotes y piedras a presión en las calles de tierra para contrarrestar la erosión de las frecuentes lluvias. La sensación generalizada es la de una empresa foránea que extrae todo lo que puede al mínimo costo, lista para juntar sus cosas y desaparecer cuando se seque la veta de oro.
Recursos ricos, gente pobre Ubicada en el radiante Pacífico Sur, Papua Nueva Guinea es rica en recursos, en ecología, en lenguas y culturas... y sin embargo sus habitantes son pobres.
De regreso en Porgera, los organizadores locales de la ATA están trabajando ahora en cómo hacer que Barrick rinda cuentas de una serie de incidentes donde se denunció que fuerzas de seguridad habían herido a obreros.
La empresa está tratando de negociar un arreglo. Stephenson, de PJV, declare al Papua New Guinea Post Courier: “Hemos llegado a una etapa en que nosotros mismos tampoco estamos preparados para aceptar más muertes. Es preciso que trabajemos juntos para hallar soluciones”.
Los hombres de la ATA, sin embargo, se mantienen escépticos.“Pero”, dijo uno de ellos, gesticulando con fuerza con sus brazos, “si nada se resuelve, cerraremos esta mina en menos de un día. Podemos hacerlo siempre y cuando queramos y lo haremos.” Los Ipili de Porgera están decididos a asegurarse de que no se quedarán con sólo sus calles de tierra y sus cerros devastados cuando el oro al fin se termine.

MEGA PROYECTO MINERO PONE EN PELIGRO EL EQUILIBRIO NATURAL Y CULTURAL

Pascua Lama-Veladero60 es un proyecto minero ejecutado por la empresas Nevada Ltda. de Chile y Barrick Producciones Argentina S.A., fi liales de la transnacional canadiense Barrick Gold Corporation. Se pretende la implantación de una mina de oro, plata y cobre en una zona semi árida de la Cordillera de los Andes, en la frontera Chile-Argentina. Este proyecto está situado en el nacimiento de la cuenca del valle del Huasco, por el lado chileno, y del Valle del Cura, por el argentino. En Argentina, la mina ocupa territorios de la Reserva de la Biósfera San Guillermo (UNESCO, 1981) situada en la provincia de San Juan.
En Chile, el territorio de la mina colinda con el desierto de Atacama, uno de los más secos del mundo y ocupa parte de un territorio ancestral indígena Diaguita.Las actividades mineras de Pascua Lama-Veladero ponen en peligro el equilibrio natural y cultural de este valle, afectando a alrededor de 70 000 personas del lado chileno63 y a 24 000, del lado argentino.64 Pascua Lama tiene un impacto directo en
los glaciares que son las fuentes esenciales de agua del lugar y constituye una amenaza a la biodiversidad.65 La región afectada es un enclave de cóndores, águilas, vicuñas y otras especies de fauna y flora.
Los impactos ambientales resultantes de la fase de exploración y de prospección iniciada en los años 90 - período de proliferación de acuerdos de libre comercio que facilitaron este tipo de proyecto - ya se hacen evidentes : el volumen de los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza, afectados directamente por el proyecto minero, ha disminuído entre un 50 y un 70% entre 1981 y 200067, según un informe de la Dirección General de Aguas del gobierno de Chile (responsable nacional de la gestión del agua) y el glaciar Conconta del lado argentino ya ha sido destruído.
La calidad del agua y la disponibilidad de ésta (ya precaria en la actualidad) serán profundamente afectadas por la utilización de productos tóxicos como el cianuro (cuyo uso fue denunciado en la Declaración de Berlín del 2000) y ciertos metales pesados. El procedimiento de extracción de los minerales provocará emisiones, que serán dispersados por el viento, conteniendo partículas en suspensión de plomo, arsénico, uranio, cromo, zinc, asbesto, mercurio, azufre, cobalto, manganeso y otros.69 Los depósitos de polvo en la superfi cie de los glaciares acelerarán su proceso de derretimiento. La acumulación de toneladas de residuos tóxicos contaminarán el suelo y las napas freáticas. Además, el procedimiento previsto requiere una enorme cantidad de agua: 370 lt/seg.,70 lo que aumentará la presión sobre una zona de continuas sequías. Paradojalmente, según las disposiciones actuales, Barrick Gold no pagará el uso de este recurso vital y será dueña de los derechos de utilización del agua según lo estime necesario. Pascua Lama-Veladero perturba la vida de la región concernida por este proyecto, reconocida por su vocación tradicional agrícola y pastoril (producción de uva de exportación, de aceite de oliva, aguardiente, pisco, frutas, hortalizas, queso de cabra, etc.)72 a lo que se agrega, por el lado argentino, un desarrollo turístico creciente, en particular por la presencia de termas altamente valoradas. Se constata igualmente la violación de los derechos territoriales y ancestrales de la comunidad indígena Diaguita en Chile a pesar de la ley indígena vigente «Ley sobre Protección, Fomento y Desarrollo de los Indígenas» del Ministerio de Planifi cación y Cooperación (Ley 19.253 de 1993), que además se ha revelado como un instrumento inadecuado para proteger las tierras de estas comunidades y los recursos hídricos que en ellas se encuentran.
Los intereses empresariales se han amparado en esta ley en desmedro de los derechos indígenas. Con la perspectiva de la implantación de la mina, en 1996, Barrick adquirió en Chile terrenos e instaló barreras bloqueando caminos públicos e impidiendo con ello el paso de los pastores75 con sus ganados a los lugares de pastoreo. Se trata además de terrenos que, previo a la llegada de Barrick, eran ya
un motivo de confl icto por haber sido usurpados a los Diaguitas por un propietario privado. Este litigio está siendo actualmente tratado por la justicia chilena, pero a pesar de ello, el proyecto Pascua Lama sigue su curso.
La apropriación del territorio por la transnacional canadiense llega a límites inadmisibles. Un ejemplo de esto es la construcción de un túnel de alrededor de 6 kilómetros de casi cuatro metros de alto y otro tanto de ancho, que une a Chile y a Argentina, y que asegura el transporte de insumos, máquinas y efectos diversos para la explotación de la minera77 y por donde se prevee sacar los minerales hacia el Pacífico con destino al comercio mundial: este túnel no cuenta con un sistema aduanero ni de control de fronteras como lo establecen las legislaciones para este efecto. Pascua Lama-Veladero se ha implantado violando los derechos de autodeterminación de la población de las localidades concernidas. Este proyecto minero se ha impuesto a través de una campaña de seducción y de presión sobre las autoridades locales y nacionales y sobre la población local. Barrick presenta públicamente una imagen de minería comunitaria, prometiendo contribuir al progreso de la región ofreciendo altos montos de dinero y regalos, anunciando la creación de empleos y asegurando que los procedimientos que se utilizarán serán limpios y controlados científicamente, que el medio ambiente será rigurosamente protegido. La historia de la empresa ha demostrado la real naturaleza de lo que se esconde detrás de estos anuncios que se revelan como una quimera. Por otra parte, las condiciones de trabajo en las instalaciones de la mina son de una precariedad inquietante. Ya más de cincuenta trabajadores han muerto en oscuras circunstancias de las cuales las informaciones no se encuentran disponibles. La capacitación para los esfuerzos físicos requeridos para trabajos pesados en altura (alrededor de 5000 metros de altitud) es inapropiada. El tráfico de maquinarias, camiones y otros medios de transporte se hace sin control ni regulación causando riesgos aún no considerados, a pesar de las denuncias de los lugareños. La empresa minera sacará enormes provechos de este proyecto, entre otras cosas, gracias al costo bajísimo de las regalías (5% en el caso de Chile,3% en Argentina). El proyecto Pascua Lama es sólo el comienzo de una serie de nuevas iniciativas mineras que nacen bajo el alero del Tratado sobre integración y complementación minera entre Argentina y Chile, firmado en 1997, impulsado por la misma Barrick Gold Corporation.
Las operaciones comerciales de Barrick, así como de otras grandes corporaciones transnacionales, se transan bajo sistemas cívico-jurídicos de gobiernos que se dicen democráticos y representativos, pero que son manipulados por los grandes intereses éconómicos (incluyendo los de poderosas minorías locales) que dictan un statu quo que les permite seguir aumentandosus privilegios, lo que se produce en desmedro del bienestar común. El movimiento de oposición a Pascua Lama-Veladero, constituído por organizaciones de agricultores, de indígenas, de iglesia, de barrios, de jóvenes y por organismos e instituciones de defensa y de investigación ambiental y de los derechos humanos e indígenas, ha agotado los pocos recursos legales y jurídicos que el sistema chileno, argentino e internacional ofrece ante tales situaciones. Este movimiento de resistencia al proyecto se levantó con fuerza particularmente al constatar que en el primer estudio de evaluación de impacto en Chile en el 2001, Barrick hace omisión de la existencia de glaciares en el lugar en donde se preveía instalar la mina a cielo abierto (proyecto que hoy ha sido modificado, la mina a rajo abierto de Pascua Lama se planea ahora que esté situada al lado de los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza, los que estarían entonces fuera del límite del rajo). El proyecto Pascua Lama-Veladero fue aprobado en 2006 por los gobiernos de Chile y de Argentina y se espera que la construcción de la mina comience en septiembre de 2007.

MINANDO TERRENOS ESPIRITUALES

Los pueblos Shoshones occidentales de los Estados Unidos están embarcados en una de las más prolongadas y conocidas luchas por el derecho indígena a las tierras. Durante varias décadas, el pueblo Shoshone ha expresado su profunda preocupación por que el daño ambiental causado por los efectos acumulativos de la minería pueda afectar gravemente, cuando no destruir, sus tierras, recursos y costumbres.
Los relatos de la creación enseñan que la Newe, la gente, es responsable de la tierra, que es un ser viviente femenino. Carrie Dann, abuela Shoshone occidental, dijo: Se nos enseñó que fuimos puestos aquí como cuidadores de las tierras, los animales, todas las cosas vivientes... esas cosas que no pueden hablar por sí mismas en este lenguaje humano. Nosotros, los de dos piernas, fuimos puestos aquí con esa responsabilidad. Cuidamos las cuatro cosas más sagradas que son la tierra, el aire, el agua y el sol (l. a. w. s., por sus siglas en inglés); [laws, en inglés, signifi ca ‘leyes’]. Si faltara alguna de estas cuatro cosas no habría vida. Esta es nuestra religión – nuestra espiritualidad – y defi ne quiénes somos como pueblo.
En el Tratado de Paz y Amistad de 1863 (Tratado de Ruby Valley) fi rmado con los Estados Unidos, los Shoshones occidentales les otorgaron a los Estados Unidos acceso a sus tierras y permiso para emprender ciertas actividades. A cambio, los Estados Unidos reconocieron los límites de las tierras de los Shoshones occidentales y acordaron pagarles una compensación.
Las condiciones originales del tratado siguen vigentes y los Shoshones occidentales siguen ocupando y usufructuando sus tierras ancestrales.
Ahora, sin embargo, Washington está usurpando aquellos derechos ancestrales legítimos y legales al reclamar aproximadamente el 90 por ciento de sus tierras como tierras “fiscales” o públicas. Se ampara para eso en supuestos hallazgos mediante agencias de “gradual encroachment” – un procedimiento que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos105 definió como un medio “ilegítimo” de reclamar o reivindicar títulos de propiedad de la tierra.
En 2002, la Comisión Interamericana emitió un informe final donde se hallaba a los Estados Unidos en infracción de los derechos de los Shoshones occidentales a la igualdad ante la ley, al debido proceso y a la propiedad. En vez de acatar esta decisión, los EE UU llevaron a cabo el secuestro armado de más de 400 caballos de los Shoshones. Con ello los Estados Unidos no sólo han trasgredido los hallazgos y recomendaciones de la Comisión Interamericana, sino también las recomendaciones y la Decisión Final del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) de las Naciones Unidas. El CERD expresó particular preocupación en cuanto a lo siguiente:
a) ...los esfuerzos legislativos tendientes a privatizar las tierras ancestrales de los Shoshones occidentales para su transferencia a productores energéticos e industrias extractivas multinacionales.
b) Información según la cual se llevan a cabo o planean llevarse a cabo actividades destructivas en zonas de importancia espiritual y cultural para los pueblos Shoshones occidentales, a quienes se les niega el acceso a, y el uso de, tales zonas. Señala en particular ...
el uso denunciado de explosivos en voladuras y de minería a cielo abierto en el Monte Tenabo y en el Cañón Horse.
c) El que tales actividades se lleven a cabo o planeen llevarse a cabo sin consultar con los pueblos Shoshones occidentales y a pesar de sus protestas...
El CERD ordenó además a los EE UU “cesar” y “desistir de” todas las actividades que lleva a cabo o planea llevar a cabo en las tierras ancestrales de los Shoshones occidentales, particularmente en relación con sus recursos naturales. La empresa Barrick Gold fue notifi cada inmediatamente de esta decisión. Los Shoshones occidentales han llevado la cuestión ante la atención internacional como socios en la Campaña No al Oro Sucio, una campaña global para educar a los consumidores acerca de los efectos de la minería. La campaña ha desarrollado fuertes
redes entre las comunidades aborígenes que luchan contra las empresas, entre ellas Barrick.
Barrick es el principal actor en las zonas del Monte Tenabo y el Cañón Horse. La empresa, con ofi cinas centrales en Toronto, es la principal accionista de Cortez Gold Mine, el ente que presenta las propuestas de exploración y expansión minera.
Las actividades mineras de Cortez Gold Mine son impulsadassin el libre consentimiento previo informado de los Shoshones occidentales ni la adecuada consideración de los daños espirituales, culturales y ambientales resultantes. A causa del incremento de la actividad en la zona, el 9 de mayo de 2005, el Proyecto de Defensa de los Shoshone occidentales, la Tribu Te-Moak de los Shoshone occidentales y Great Basin Mine Watch iniciaron juicio contra la Secretaría de Tierras Fiscales de los Estados Unidos. apelando la aprobación de las actividades mineras en Monte Tenabo y el Cañón Horse. Las explotaciones cerca del Monte Tenabo y el Cañón Horse amenazan cementerios indígenas y otros yacimientos de valor histórico y espiritual además de devastar tierras usadas para la caza y para la recolección de plantas medicinales y alimenticias. Los Estados Unidos acaban de reconocer algunos de estos yacimientos para incluirlos en la lista del Registro Nacional de Lugares Históricos como Propiedades de Valor Cultural y Religioso de los Estados Unidos.
Desde que se presentó la demanda, la Secretaría de Tierras Fiscales (BLM, por sus siglas en inglés) del Ministerio del Interior de los Estados Unidos ha anunciado que Cortez Gold Mines planea expandir aún más su explotación de mina a cielo abierto y procesamiento en el proyecto Cortez Hills Expansion Project.
Según voceros estatales, el “área de perturbación” asociada con este proyecto abarca 15,242 acres de tierras ancestrales de los Shoshones occidentales. La expansión implicaría la destrucción de 5,000 acres del bosque Pinyon, fuente de alimento básico para los Shoshones ocidentales; una nueva mina a cielo abierto utilizando lixiviación de cianuro en la ladera sur de la montaña; nuevas plataformas de lixiviación, y un incremento del bombeo de agua y de las detonaciones bajo tierra. Barrick propuso además una expansión a través de su Proyecto Subterráneo que pasaría por debajo de la ladera oriental del Tenabo rodeándolo hasta la porción sudoeste de la montaña.
Además de la amenaza inmediata contra el Monte Tenabo y la zona del Cañón Horse por parte de la mina Cortez, las explotaciones de Barrick Gold están también amenazando la zona espiritual y ceremonial, actualmente en actividad, del Arroyo Rock. El ritmo al que la mina Betze bombea actualmente el agua de la zona –más de 265.000 litros por minuto podría agotar la fuente de agua y afectar al manantial, que se emplea en rituales de curación y de plegarias. El daño no queda confinado al Monte Tenabo/Cañón Horse y al Arroyo Rock. Las actividades mineras en la tierra de los Shoshones occidentales presentan un cuadro devastador de bombeo masivo y niveles peligrosamente altos de mercurio y otras sustancias tóxicas. Trasgrediendo abiertamente la recomendación del CERD de cesar en tales actividades, el emprendimiento conjunto de Barrick, Round Mountain Gold Corporation, acaba de anunciar sus planes de expandir su límite actual en 3,122 acres y redoblar la capacidad de producción de 11.000 a 22.000 toneladas por día. La explotación de Barrick en la Montaña Bald anunció sus planes de expansión de más de 3,500 acres en una zona usada y ocupada por la familia extendida de los Shoshones occidentales en el Odger’s Ranch.
Las expansiones mineras significarán que los pueblos Shoshones occidentales, quienes ya viven en el estado que tiene los mayores niveles de contaminación mercurial del país, queden expuestos a más sustancias tóxicas todavía. 116 La Agencia de Protección Ambiental informa que las minas en el norte de Nevada liberan al aire cada año más de dos toneladas de mercurio.
Un estudio independiente reciente encontró que concentraciones de mercurio en peces extraídos del embalse Wild Horse alcanzan niveles que la Agencia de Protección Ambiental de los EE UU considera un riesgo para la salud pública. 117 Un hallazgo de la mitad de ese nivel de contaminación impulsó al estado de Idaho a emitir una advertencia a los consumidores explicando que los peces del embalse no eran aptos para el consumo de mujeres embarazadas y niños menores de 12 años. En respuesta a inquietudes planteadas en la reunión general anual de Placer Dome en 2005, la empresa inició “diálogos” trimestrales con los Shoshones occidentales para referirse supuestamente a problemas culturales y ambientales y cuestiones de derechos humanos en torno a la zona del Monte Tenabo y otras zonas. Sin embargo, las sesiones de diálogo, moderadas por un contratista de Barrick, no han permitido que estas discusiones tengan lugar. Los diálogos fueron utilizados en cambio por
Barrick para solicitar pequeños “beneficios comunitarios” a comunidades Shoshones individuales y alegar que la participación de los Shoshones equivale de algún modo al consentimiento para sus explotaciones actuales. Las preocupaciones se le han hecho llegar en reiteradas ocasiones a Barrick en cuya respuesta más reciente, el presidente Greg Lang empleó abiertamente una táctica de dividir para vencer al alegar que el uso del litigio para proteger la zona del Monte Tenabo era gastar fondos que de otro modo la empresa podría usar para “beneficiar” a los Shoshones occidentales. Mediante esta manipulación del proceso de “diálogo”, Barrick de hecho ha creado más divisiones entre los individuos y las comunidades Shoshone, exacerbando una situación que ya era mala de por sí.

QUE OTRO PAGUE LOS PLATOS ROTOS

Pese al hecho de que Barrick es una empresa canadiense, sólo cuenta con dos proyectos de explotación en Canadá:
Eskay Creek en el norte de la Columbia Británica y el emprendimiento conjunto Hemlo en la costa norte del Lago Superior en Ontario. Cuenta además con una serie de minas cerradas en Canadá, como la Renabie y la Golden Patricia.
El impacto ambiental de estas minas es difícil de evaluar debido a que las leyes varían de provincia en provincia y la reglamentación es fl exible. Las reglamentaciones dependen a menudo del monitoreo y la redacción de informes
a cargo de la misma empresa, de modo que es escasa la información pública de que se dispone, tanto en el nivel provincial como en el federal.

La mina Renabie (1947-1991)
La mina Renabie se halla a horcajadas sobre los terrenos de las cuencas Ártica y Superior. Está ubicada en el territorio ancestral de la nación originaria Missanabie Cree, quienes todavía siguen luchando por el reconocimiento legal de sus legítimos derechos indígenas a las tierras.
Renabie fue la primera mina de oro en abrirse luego de la Segunda Guerra Mundial (a las minas de oro se les requirió que cerraran durante la Guerra porque a los mineros se los necesitaba para extraer otros metales que eran más importantes para la producción bélica). La mina Renabie fue explotada hasta 1991.
Una vez que se hubo agotado la mena, la mina se cerró. La población actual en el yacimiento de la antigua mina suma un total de 40 habitantes.
Aún hoy las aguas superfi ciales que fl uyen de la propiedad contienen altos niveles de cinc, cobalto, hierro y cobre. En 1995, informes de la empresa declararon que se había completado casi toda la obra de restauración, menos la reforestación en las áreas de colas mineras. Pero en 1998 comenzaron a afl orar sumideros en el yacimiento, y en 1999 se derrumbó parte de la mina, formando un pozo que dejó a la vista las obras subterráneas.
Barrick viene tratando de lograr que el gobierno provincial asuma la responsabilidad de la mina luego del cierre y ha solicitado un “boleto de salida” a cambio de un arancel de $102,290. (El sistema de “boletos de salida” que les permite a las empresas eludir toda responsabilidad legal futura mediante el pago de un arancel, se creó en Ontario luego de que las empresas mineras pusieran presión a través de un intenso lobby a mediados de la década del ’90.)
La mina Golden Patricia (1988-1997)
La mina Golden Patricia se abrió en 1988 en el norte de Ontario. La mina se hallaba en el territorio tradicional de una serie de Naciones Originarias de pueblos aborígenes que se organizaron formando el Primer Consejo Tribal de las Naciones Originarias Windigo. En 1988 dicho Consejo fi rmó un acuerdo con la empresa minera por protección ambiental, empleos y otros benefi cios, y lo renovó tres años más tarde.
Barrick compró la mina a Lac Minerals en 1995. Dos años más tarde, la mena de Golden Patricia se había agotado por completo.
Entonces las Naciones Originarias Windigo descubrieron que ni Lac Minerals ni Barrick habían cumplido con el acuerdo que habían firmado.
Un estudio realizado en 1997 por Alan Grant, profesor de Derecho en la Universidad de York, pinta un cuadro desolador.
Había una cláusula del acuerdo que establecía que las partes “dejarían la tierra en condición lo sufi cientemente buena como para cultivar con métodos tradicionales luego de completado el Proyecto y tal como estaba antes de comenzar el Proyecto.”
Sin embargo ahora se espera que el área de colas mineras y pilas de escombros sea tóxica a perpetuidad. El acuerdo preveía entrenamiento y empleo, pero se brindó un entrenamiento mínimo. No hubo oportunidad alguna de que los pueblos indígenas proveyeran a la mina de servicios contratados y muy pocos miembros de las tribus Windigo trabajaron en la mina. El Consejo Tribal no logró llegar a ningún acuerdo con Barrick respecto de las compensaciones que se les otorgarían al cerrarse la mina.
El campamento de oro Hemlo (1985- )
El campamento de oro Hemlo está situado en la orilla norte del Lago Superior cerca de Manitouwadge. En 2001, cuando Barrick Gold compró la empresa minera Homestake, adquirió un emprendimiento conjunto con la Teck-Cominco por dos minas - David Bell y Williams- en el campamento de oro Hemlo. La tercera mina -Golden Giant- es propiedad de Newmont.
Los obreros de estas minas han informado de numerosos casos de dolencias pulmonares en las mismas, incluidos algunos casos de silicosis y sarcoidiosis. La empresa ha combatido ferozmente contra los reclamos obreros de compensación por estas dolencias.
La comunidad aborigen que vive aguas abajo de la mina es la Nación Originaria de los pueblos Pic River. En el año 2000, la comunidad informó de haber tenido que reubicar su planta de tratamiento de aguas para poder eliminar el cianuro de su agua potable.
Según Northwatch, una ONG del norte de Ontario que inspeccionó los planes de cierre de la empresa en las minas Hemlo, los costos estimados del cierre más los bonos y seguros relacionados pagados por las empresas mineras son muy inferiores a los costos estimados reales. Ya que los planes de cierre de las minas no incorporan el tratamiento apropiado de enormes cantidades de escombros tóxicos lixiviados que generan ácidos, ni evalúan el riesgo de contaminación de aguas subterráneas de la zona por filtraciones provenientes de las áreas de colas mineras y de las obras subterráneas.
La mina Eskay Creek (1995-2008)
La mina Eskay Creek se encuentra en la cabecera de la cuenca del río Unuk en la Columbia Británica, territorio ancestral de la Nación Originaria Tahltan. Barrick compró la mina a Homestake en 2001. La mina abrió en 1995 y para el año 2008 habrá agotado toda la mena utilizable.
Esta mina ha convertido dos lagos en diques de colas y vertederos de escombros: los lagos Tom MacKay y Albino.(Esto es legal en Canadá
pero está severamente restringido en otros países como los EEUU.)
El observatorio minero
MiningWatch Canadá ha expresado creciente preocupación por el monitoreo a largo plazo de los lagos que han sido convertidos en
diques de colas y vertederos, ya que la mena contiene concentraciones muy altas de antimonio, arsénico y mercurio.
Lamentablemente no existen datos accesibles al público sobre este tema ya que en Canadá no existen leyes de derecho a la información que rijan el tratamiento de desechos tóxicos volcándolos en vertederos de escombros y diques de colas. Todo el monitoreo de los efluentes queda a cargo de la empresa misma.
Desde que Barrick tomó posesión de la mina, la empresa raramente ha informado de excesos respecto de los criterios gubernamentales
en cuanto a la calidad del agua.

BARRICK ELUDE RESPONSABILIDADES Y DEJA A LOS MARINDUQUEÑOS
SUFRIENDO LAS CONSECUENCIAS

En la primavera de 2006, cuando Barrick Gold tomó posesión de Placer Dome, Inc., heredó un litigio legal iniciado por las autoridades provinciales de la isla fi lipina de Marinduque. El litigio, iniciado el 4 de octubre de 2005 en una corte de Nevada, alegaba que 27 años de minería irresponsable a cargo de Placer Dome (1969-1996) había causado inmensos daños a la isla de Marinduque y a su gente. Placer Dome era propietaria del 39,9 % de la empresa Marcopper Mining Corporation y manejaba las dos minas de cobre de Marcopper que destruyeron una bahía y dos de los principales sistemas fl uviales de la isla de Marinduque.
En vez de resolver el litigio, compensar a los marinduqueños por las pérdidas en vida natural y humana y fi nanciar los esfuerzos para rehabilitar los ecosistemas dañados, Barrick está emprendiendo una costosa e interminable batalla legal por eludir la responsabilidad.
Las minas de Marcopper, ya abandonadas, y sus vertederos de desperdicios se encuentran en la provincial de Marinduque, una pequeña isla en forma de corazón cerca del centro del archipiélago de las Filipinas, donde continúan contaminando el suelo y el agua de la isla. La mayoría de sus 200.000 ciudadanos son pescadores y campesinos, y muchos dependen para su alimento diario de lo que pueden cosechar o recolectar de sus ríos, su mar y su tierra.
Casi tres décadas de manejo de las minas Marcopper a cargo de Placer Dome causaron un desastre ambiental minero tras otro.
La Bahía de Calancan – Desde 1975 las actividades mineras vienen afectando gravemente a 12 aldeas de pescadores en toda la bahía, haciendo peligrar su salud y su sustento.
Durante 16 años, de 1975 a 1991, Placer Dome supervisó el tratamiento en superfi cie de más de 200 millones de toneladas de colas mineras que fueron arrojadas directamente a las aguas playas de la bahía de Calancan. Al arrojarse los desechos éstos cubrieron corales, algas marinas y el fondo de la bahía con 80 km cuadrados de colas mineras. Una gran porción de los desechos – pilas de escombros que quedan expuestas en la bahía y por las mareas bajas – invade periódicamente las aldeas cercanas. Las colas mineras también fi ltran metales a la bahía y se sospecha que éstos causan envenenamiento con plomo en los niños del lugar. En 1998, el gobierno fi lipino declaró el estado de emergencia sanitaria en las aldeas de la bahía de Calancan debido a la contaminación con plomo.
El Río Mogpog – En 1991, Marcopper construyó un dique de tierra en las surgentes del río Mogpog para evitar el fl ujo al río del cieno de un vertedero de desechos para la nueva mina de San Antonio. Los aldeanos de Mogpog se habían opuesto vigorosamente al proyecto del dique, temiendo impactos en el río de donde obtienen su alimento y el agua potable, tanto para beber como para bañarse, que les es indispensable a ellos y a sus animales. En 1993, cuando el dique se rompió, la inundación destruyó viviendas, rebaños de búfalo de agua y otros ganados,
y las cosechas. Dos niños murieron ahogados, arrastrados por la corriente. El gerente residente de Marcopper, Steve Reid de Placer Dome, negó toda responsabilidad, culpando al tifón de las lluvias insólitamente copiosas. El río Mogpog sigue gravemente contaminado de ácido y metales de los desechos de la mina que se siguen fi ltrando a través del defectuoso dique.
El desastre del derrame de colas mineras en el río Boac en 1996 – El 24 de marzo de 1996, otro enorme derrame de dique de colas ocurrido en la mina Marcopper llenó con tres o cuatro toneladas de colas mineras cargadas de metales y generadoras de ácidos el río Boac, de 26 km de largo, en Marinduque. El derrame ocurrió al estallar un túnel de drenaje mal sellado en la base del pozo Tapian. El pozo ya agotado por
la mina, en lo alto de las montañas centrales de la isla, se había usado desde 1992 para almacenar colas mineras procedentes de la mina adyacente de San Antonio. Un equipo de investigación de las Naciones Unidas visitó la isla poco después del derrame de diques de colas y señaló: “Es evidente que la gestión del medio ambiente no es una gran prioridad para Marcopper.”
Placer cierra y huye – Luego del desastre del río Boac, Placer Dome prometió sellar el túnel, limpiar el río y la playa y compensar a la gente afectada. Pero en 1997, Placer Dome desvió sus inversiones de Marcopper a través de un holding propiedad íntegramente de capitales en las Islas Caimán, llamado MR Holdings. En 2001, Placer Dome abandonó las Filipinas y dejó a la gente de Marinduque con ecosistemas gravemente
contaminados.

“EL FAMATINA NO SE TOCA”
FAMATINA DICE NO A BARRICK GOLD

Este año, en la provincia argentina de La Rioja, un pequeño pero muy activo grupo de vecinos tomó Barrick Gold, obligando a la empresa a suspender sus explotaciones en las sierras de Famatina. Sus esfuerzos lograron además derrocar a un gobernador provincial pro-minero y corrupto, estrechamente vinculado a Barrick Gold. Los activistas luchaban por salvar sus sierras de la explotación minera a cielo abierto.
A comienzos de 2006, Barrick Gold había anunciado un nuevo proyecto minero en las alturas del Monte Famatina en la provincia de la Rioja. Un aliado clave de la empresa fue el gobernador provincial, Ángel Maza, promotor de las reformas neoliberales de los años 1990s. Él y otros funcionarios trabajaron junto al ex presidente Carlos Menem, las empresas mineras y los organismos fi nancieros internacionales para reescribir en privado los códigos mineros del país, entregando de este modo a las empresas mineras transnacionales incentivos, exenciones impositivas, protección legal e impunidad ambiental por sus proyectos de extracción.
Mientras promovía estas políticas, Maza se convirtió en copropietario de YAMIRI (Yacimientos Mineros Riojanos), una empresa minera de investigación y explotación, y las concesiones mineras del Monte Famatina. Luego transferiría esa propiedad, que había sido fi scal, a Barrick Gold.
Cuando las topadoras de Barrick comenzaron a recorrer los polvorientos caminos de la Rioja, los integrantes de la comunidad se pusieron inquietos. Cuatro mujeres se reunieron en el pueblo de Famatina en marzo de 2006 y formaron el grupo de “Vecinos de Famatina Autoconvocados por la Vida”. Optaron por una organización de base “horizontal” con una toma de decisiones compartida, estructura que resultó efi caz anteriormente en muchas luchas comunitarias argentinas. Pronto surgió una serie de grupos inclusivos menores en pueblos y aldeas en torno al Monte Famatina. Autoconvocados de Famatina, Chilecito, Pihuil, Chañarmuyo, Los Sauces y otras aldeas unieron fuerzas,dejando de lado partidismos políticos y concentrándose en los temas inmediatos e importantes: Cómo aprender y difundir las consecuencias ambientales, sociales, culturales y económicas de la minería a cielo abierto.
La inquietud se difundió a través de encuentros comunitarios, periódicos locales, volantes, mesas en el espacio público y reuniones en la Municipalidad. Los pobladores se reunieron con productores agropecuarios, guías de turismo, docentes y funcionarios locales para denunciar que la minería amenaza los delicados sistemas de glaciares. Debatieron sobre desarrollo sustentable y cómo fomentar la salud del Famatina. Estos productores, docentes y obreros se reunieron a su vez con sus organizaciones y llevaron su mensaje a La Rioja capital: “Si se instala la minera no se va a poder producir, o lo que produzca va a quedar contaminado y no se va a poder vender”.
Legislación para prohibir la minería a cielo abierto No mucho después salieron a la luz las denuncias de corrupción. El Vice Gobernador Beder Herrera, en un cambio abrupto de opinión, presentó en la legislatura provincial un proyecto de ley para prohibir la minería metalífera a cielo abierto en la provincia.
Una vez aprobado por la legislatura, se llamó a un referéndum público vinculante sobre la cuestión de la minería a cielo abierto que se llevará a cabo el 29 de julio de 2007.
Los autoconvocados, envalentonados pero sin confi ar en todo ese proceso político, decidieron cortar la ruta minera en Peñas Negras, que se encuentra a más de 2800 metros de altura en el Famatina, forzando a Barrick a suspender sus actividades el 14 de marzo de 2007. El corte continúa hasta la fecha (24 de abril de 2007) y, según los activistas, continuará hasta que Barrick Gold y la amenaza de la minería a cielo abierto se vayan de La Rioja.
La caída del Gobernador Maza El Gobernador Maza dijo que vetaría el proyecto de ley, pero nunca tuvo la oportunidad. En el fi n de semana del corte de rutas, la legislatura dictó una medida extraordinaria para suspender a Maza e iniciarle juicio por corrupción.

 

NACIONES UNIDAS A CANADA:
SUS EMPRESAS DEBEN RENDIR CUENTAS DE ABUSOS CONTRA LOS DERECHOS HUMANOS

En marzo de 2007, el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) emitió una recomendación formal para Canadá. Le pidió a Canadá que reglamentara y controlara mejor a sus empresas mineras en el extranjero cuando explotaran tierras indígenas y completara un informe dentro de los 12 meses siguientes a las actividades empresarias. Esta innovadora recomendación señala la primera vez que un organismo de las Naciones Unidas exhorta formalmente a rendir cuentas al gobierno por la conducta empresaria más allá de las fronteras del Canadá.
En esta recomendación, el comité fundamenta sus preocupaciones en “informes sobre los efectos adversos que actividades económicas conectadas con la explotación de recursos naturales en países fuera de Canadá por empresas transnacionales registradas en Canadá tienen sobre el derecho a la tierra, la salud, el ambiente vital y el modo de vida de los pueblos indígenas que habitan estas regiones...:
...el Comité exhorta al Estado parte a tomar las medidas legislativas o administrativas apropiadas para prevenir actos de empresas transnacionales registradas en Canadá que impacten negativamente en el goce de los derechos de los pueblos indígenas en territorios fuera de Canadá. En particular, el Comité recomienda [a Canadá] buscar maneras de hacer que las empresas transnacionales registradas en Canadá rindan cuentas. El Comité exige [a Canadá] incluir en su próximo informe periódico informes con información sobre los efectos de las actividades de las empresas transnacionales registradas en Canadá sobre los pueblos indígenas. La recomendación del CERD siguió inmediatamente a informes de varias organizaciones indígenas y comunidades sobre la conducta de las empresas mineras canadienses, en particular, Barrick Gold. El informe subrayó que no era la primera vez que a Canadá se le llamaba la atención por la conducta de sus empresas. En su 14 avo Informe, adoptado el 26 de junio de 2005, El Comité Permanente de Asuntos Exteriores y Comercio Internacional del Canadá había condenado la actuación de las empresas mineras canadienses en el exterior.
El Comité Permanente emitió una serie de recomendaciones a Canadá para que controlara su conducta empresaria en el exterior. Hasta la fecha, no Canadá ni ninguna de las empresas, Barrick incluida, han implementado estas recomendaciones. En 2003, antes del informe y las recomendaciones del Comité Permanente, el Informador Especial sobre Productos y Desechos Tóxicos de las Naciones Unidas había señalado especialmente la conducta empresaria de Canadá y su ausencia de rendiciones de cuentas. El informe señalaba también que el movimiento y el tratamiento ilícitos de productos y residuos tóxicos y peligrosos a cargo de las empresas canadienses habían causado un impacto adverso en los derechos humanos. 143 El informador recomendaba que “se prestara especial atención a las denuncias relativas a amenazas a los estilos de vida tradicionales y a los derechos de los grupos indígenas” 144 y llamaba “al gobierno de Canadá y a los de otros países a buscar maneras de establecer jurisdicción extraterritorial sobre atentados contra los derechos humanos, cometidos por empresas que operan en el extranjero”.

¿CUÁN ÉTICAS SON LAS PANTALLAS ÉTICAS Y LOS “FONDOS ÉTICOS”?

La industria de la inversión socialmente responsable, también llamada inversión “ética”, está creciendo a pasos agigantados. En Estados Unidos este sector alcanzó los 2,37 billones de dólares canadienses en diciembre de 2005 y en Canadá llega aproximadamente a los 500 mil millones de dólares canadienses. Los inversionistas en la búsqueda de espacios de inversión ética recurren a empresas de investigación especializadas que se encargan de evaluar el comportamiento de las empresas a nivel social y ambiental. Las investigaciones sirven de base a las empresas de fondos de inversión ética para comercializar las acciones con sus inversores.
La empresa de investigaciones Jantzi Research realizó una investigación sobre la empresa Barrick Gold al poco tiempo de que ésta tomara el mando de Placer Dome. La investigación, del 6 de junio de 2006, determinó que Barrick Gold era “inelegible” como inversión ética146 y los motivos de esta decisión no fueron pocos. Éstas son algunas de las observaciones que puntualizó Jantzi en su investigación: consecuencias desastrosas de impacto masivo en el medioambiente, la economía y la salud humana en la mina Marcopper en las Filipinas, que, según Jantzi, Barrick Gold debería solucionar en vez de recurrir a disputas legales; la constante falta de consulta a los shoshones occidentales en Estados Unidos, que Barrick debería solucionar iniciando el diálogo con los shoshones occidentales para abordar sus problemas; problemas medioambientales incluyendo las colas mineras arrojadas al río en la mina Porgera en Papúa Nueva Guinea, que, de acuerdo con Jantzi, Barrick debería comprometerse a no repetir en el futuro en otras minas sin contar con el apoyo claro de las comunidades locales; confl ictos de derechos humanos relacionados con el asesinato de al menos ocho civiles por parte de guardias de seguridad en la mina Porgera, que, según Jantzi, Barrick debería prevenir mediante el uso de programas y sistemas de administración y formulación de informes de desempeño; una fuerte oposición a la instalación de la mina Pascua Lama que propone Barrick en un área de glaciares en Chile. A pesar de que Barrick no reunía los requisitos para ser califi cada como una empresa “ética” según lo determinó Jantzi, la empresa de inversión Ethical Funds, que se basa en parte en el estudio de Jantzi, continuó aconsejando a sus inversores que mantuvieran a Barrick dentro de su cartera de inversión como una empresa socialmente responsable. En la Reunión general anual de Barrick en 2006, Ethical Funds apoyó una resolución de un accionista según la cual Barrick Gold debía realizar una revisión a cargo de un tercero sobre el nivel de apoyo para el proyecto Pascua Lama. Como Barrick acordó realizar la revisión, Ethical Funds retiró la propuesta y continuó promocionando a Barrick entre sus clientes. La revisión que realizó Barrick establece qué hizo la empresa a modo de consulta, pero no indica el nivel de apoyo para el proyecto.
En febrero de 2007, Jantzi Research decidió que Barrick había realizado los esfuerzos sufi cientes y ahora cumplía con los requisitos para ser califi cada como una empresa socialmente responsable. ¿Cómo lo logró en menos de un año? Según Jantzi Research, la empresa “hizo progresos” en la resolución de confl ictos que había puntualizado Jantzi y, asimismo, que se habían “mitigado sustancialmente” otras áreas confl ictivas gracias a “información adicional” que proporcionó Barrick a la empresa investigadora. Entre otros, Jantzi Research informó que:
Barrick resolvió el confl icto con los shoshones occidentales incorporándolos como inversionistas; Barrick acordó modifi car el proyecto Pascua Lama (una condición del gobierno de Chile) mediante la extracción minera debajo de los glaciares y acordó controlar su impacto; Barrick se encuentra construyendo una cerca alrededor de la mina Porgera y está realizando una revisión de sus políticas y directivas de seguridad.
Aunque por el momento Barrick logró atenuar su imagen negativa, el tiempo dirá cómo responden estos grupos de inversión ética al hecho de que las comunidades afectadas de shoshones occidentales continúan oponiéndose a la presencia de Barrick en sus comunidades, o respecto a que las actividades de Barrick en las cercanías a la mina proyectada en Pascua Lama se han asociado con una disminución de entre un 50 y 70 % de la masa de tres glaciares y que el proyecto aún cuenta con una fuerte oposición local. Mientras tanto, Jantzi Research advierte que aún le preocupan los confl ictos en la mina Marcopper y las colas mineras arrojadas al río, entre otros temas.
Hasta ahora, pareciera que Jantzi Research ha cedido ante la presión del poder del dinero. Jantzi compara regularmente el desempeño de su selección de empresas éticas (Jantzi Social index) con el índice compuesto de S&P/TSX y el S&P/TSX 60. El 11 de mayo y el 15 de septiembre de 2006, Jantzi Research observó que no incluir a Barrick Gold fue “el factor que más lo perjudicó (a Jantzi Social Index)”. 150 Y por el momento, la empresa Ethical Funds está disfrutando de la venta de sus acciones.

CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIONES

Las historias de este informe reflejan el lado sucio de la minería del oro: Agotamiento masivo de agua, luchas indígenas, represión del gobierno, desechos, contaminación y pobreza. Estas situaciones revelan otra historia además de la de la devastación ambiental: es la historia de la resistencia comunitaria, las organizaciones de base y la valentía activista.
Al ser la mayor empresa minera aurífera del mundo, Barrick no sólo representa los abusos de una empresa, sino los de toda una industria.
A la luz de estos hechos, recomendamos a Barrick que se reúna con las comunidades afectadas y negocie de buena fe con ellos, reconociendo sus derechos a la tierra, y aceptando la jurisdicción local sobre los conflictos y abusos ambientales y de derechos humanos. Barrick debe además compensar a las víctimas de abusos pasados de los cuales es responsable.
Recomendamos además al gobierno canadiense que elabore medidas para que las empresas rindan cuentas. En particular, recomendamos que Canadá:

• establezca criterios e informe de obligaciones para las empresas
canadienses;
• refiera a criterios internacionales de derechos humanos y
provea la creación de directivas en derechos humanos para la aplicación
de estos criterios;
• incorpore estos criterios a legislación vinculante cuyo
cumplimiento sea obligatorio;
• incluya provisiones de retiro de los servicios gubernamentales a
las empresas en casos de grave incumplimiento; y
• cree una oficina de ombudsperson de expertos independientes
internacionales que reciban quejas referidas a las explotaciones
de las empresas canadienses en todo el mundo y evalúen el
cumplimiento de los criterios por parte de las empresas.

Nota: Estas son las recomendaciones de Corpwatch y no necesariamente las de sus grupos asociados.

DOCUMENTOS COMPLETOS PARA BAJAR:

Desastres de BARRICK

BARRICK NO TIENE RESPONSABILIDADES

2007 © Multisectorial de General Alvear, Mendoza. Todos los derechos reservados